Recuerdos, qué recuerdos

La demostración de que, en ocasiones, la publicación no sirve absolutamente de nada... Nueve años más tarde, todavía no tengo claro para qué quisieron publicarlo... Photo by Robert Anasch on Unsplash Cuando el Lobo López dejó de ser uno más del cajón de los inéditos para convertirse en un maldito poeta...

Café Matinal leído en La Voz Silenciosa — Elloboestaaqui

Sentado en la cuerda de esta mesa contemplo mi sombra flotando mortecina en el café. A mis pies, la ciudad hormiguea recién acicalada, lejos del alcance del poeta. De reojo, observo su luz alumbrando intrascendencias sobre un pliego de papel pintadoa través de Café Matinal leído en La Voz Silenciosa — Elloboestaaqui https://youtu.be/uIc0dVHCoBw

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: